INTRODUCCIÓN A LA ANTROPOLOGÍA MÉDICA
Dr. José Manuel Reverte Coma

Entre el frondoso árbol de la Antropología, algunas de cuyas ramas aparecen algo gastadas, surgen nuevos brotes como son los que corresponden a la Antropología Médica. Por eso siempre hablamos de "las Antropologías", tal como la Física, la Cultural, la Filosófica, la Forense, y entre ellas surge con fuerza como un eslabón que une a todas y las abarca, la moderna y esperanzadora rama de la ANTROPOLOGIA MEDICA. Viene a llenar un espacio en el amplio espectro de las Ciencias del Hombre constituyendo el puente que une la Antropología Física y la Cultural pues de ellas se nutre creando su propia estructura.

Siempre es comprometido hacer definiciones, pero aquí podríamos presentar la siguiente secuencia: La Antropología es el estudio del Hombre. La Medicina es el estudio de las enfermedades del Hombre siendo su finalidad estudiar, diagnosticar, prevenir, tratar y curar los males de la Humanidad. Luego, la Antropología Médica sería el estudio de los males, enfermedades y lesiones sufridas por el Hombre desde que existe como tal sobre la superficie de la tierra, incluyendo el estudio de las técnicas ideadas para enfrentarse al problema del dolor, la enfermedad, el sufrimiento, el estudio de quienes se han dedicado o han adquirido el poder, arte y técnica de curar, qué medios han empleado para mitigar el sufrimiento y la ansiedad, qué tipo de enfermedades ha padecido la Humanidad desde su comienzo hasta nuestros días y cómo ha evolucionado, desde el Hombre fósil al Hombre urbano, desde las sociedades primitivas a las industriales.

Para mi maestro Laín Entralgo (1968), la Antropología Médica es el conocimiento científico del Hombre en cuanto sujeto enfermable y sanable. Más explícitamente: el conocimiento científico del sujeto en cuanto capaz de enfermar, en cuanto enfermo y en cuanto susceptible de ser ayudado en la curación cuando ha llegado a enfermar.

Los capítulos principales de la Antropología Médica y en consecuencia los que conforman su estructura como disciplina son: la salud (el hombre en estado de salud), la enfermedad (el Hombre en estado de enfermedad), la curación (el Hombre en cuanto enfermo que puede sanar y técnicamente puede ser y es ayudado a ello) y la muerte (el hombre como sujeto mortal).

La Medicina estudia al Hombre integral, normal o patológico, estudia la Anatomía, la Fisiología y la Biología humanas y una vez conocida la estructura y funcionamiento del Hombre físico, estudia las múltiples causas de enfermedad o lesiones, su etiología, patología, diagnóstico, pronóstico, tratamiento y profilaxis.

Por su parte la Antropología Médica, estudiará al Hombre desde el punto de vista médico-físico-cultural, pero no sólo en la actualidad sino desde que aparece sobre la tierra. Por eso abarca contextos tan remotos como el Hombre del Pleistoceno (Paleopatología y Paleomedicina), el Hombre individualmente o en grupos, etnias, sociedades (Etnoantropología, Antropología Social y Cultural), y cómo su género de vida y el medio ambiente pueden influir en la aparición de las enfermedades, cómo su cultura puede estar relacionada con la morbilidad, natalidad y mortalidad. Dentro de estos amplios contextos estudiará la existencia de técnicas de curar (Etnoterapéutica), estudiará al Hombre como terapeuta (Chamanismo, Curanderismo, Magia, Ordalía, Adivinación), la Terapéutica utilizada por el Hombre, Botánica utilitaria (Etnobotánica), la Medicina popular (Folkmedicina), la Biología de la enfermedad (Biopatología), el medio ambiente que rodeó al Hombre en el pasado y en el presente (Ecología Humana, Medicina Espacial, Supervivencia en los diversos medios geográficos, Adaptación).

En resumen, estudia al Hombre y su cultura médica dentro de un contexto funcional al que se integra en sus manifestaciones físicas y psíquicas.

En algunos momentos será preciso hacer Historia, tanto de la Patología como de las técnicas terapéuticas en épocas pretéritas y la Evolución del Hombre mismo, y la evolución de sus medios de curar desde los empíricos a los racionales y científicos. Otras veces se estudiarán los fósiles vivientes, las etnias llegadas hasta nuestro tiempo con sus culturas paleo o neolíticas así como los documentos conservados en los más recónditos lugares (pinturas rupestres, petroglifos, tallas, esculturas o pinturas, cerámica hallada en excavaciones, documentos escritos en piedra, arcilla, metales, papiros u otros materiales), interpretándolos para desentrañar el comportamiento del Hombre ante la enfermedad o la existencia e identificación de ésta en el pasado.

Finalmente después de haber estudiado la Historia del Hombre y sus enfermedades en los grupos primitivos llegados hasta nosotros, estudiaremos el comportamiento del Hombre actual ante la enfermedad.

No parece existir duda en cuanto al amplio campo de acción específica que comprende esta disciplina: Hombre-Enfermedad-Tiempo-Cultura, el Hombre y sus estrategias curativas en el tiempo y en las distintas culturas.

Cuando hace más de 40 años me lancé por estos caminos inéditos, me facilitó mucho la tarea mi vida en América, conviviendo con las más variadas culturas aborígenes. Tuve ante mí el libro de la Historia viva, el fósil viviente. Tenía que verlos a ellos y a su cultura con el doble enfoque del médico y el antropólogo. Ver al Hombre desde su interior, su ambiente (posición emic) y verla desde el contexto de mi propia cultura (posición etic) dando a los hechos mi propia interpretación y así trabajar con la combinación de ambos puntos de vista. Era una ciencia nueva la que se estaba desarrollando ante mí, con pasos vacilantes aún, pero pude intuir muy pronto sus enormes posibilidades, su gran futuro, no sólo como una simple ciencia especulativa, sino como Ciencia de aplicación. Lo que parecía al principio materia informe, iba adquiriendo una silueta definida ante la plasticidad de los materiales con que trataba. Desde el principio hubo que modelar, dar forma y contenido a esta disciplina.

Posteriormente se hicieron ensayos similares en Estados Unidos, e incluso se reunió en Chicago el IX Congreso de Antropología y Ciencias Etnológicas (1976) que estudió la materia que podría formar la Antropología Médica. Predominó el punto de vista práctico, volcándose especialmente en las aplicaciones a la vida del Hombre actual y en forma más reducida hacia el estudio del pasado. Yo tuve que adaptarme al medio y a las circunstancias que han ido indicándome en cada momento el camino que debía recorrer.

El Antropólogo médico podrá ver al Hombre en la Prehistoria y con sus conocimientos de Anatomía y Patología podrá llegar a tener una visión de conjunto utilizando las técnicas y ciencias médicas auxiliares, la Radiografía, la Bacteriología, Inmunología, Serología, Microscopía convencional, la Microelectrónica, Histología, Histoquímica, etc. aplicándolas sobre restos humanos, fósiles, óseos, cremados o momificados. Las Ciencias auxiliares de las que se nutre para sus estudios, los transforman en interdisciplinarios. Estas ayudarán al Antropólogo médico y éste con sus puntos de vista ayudará a otros a una mejor comprensión del problema del Hombre.

El Antropólogo Médico en las etnias primitivas aún vivientes tendrá también un puesto relevante y una misión importante que cumplir, misión que no puede realizar el simple antropólogo o el Etnólogo ni el médico sin conocimientos antropológicos.

En el medio "primitivo", el Antropólogo Médico estudiará la morbilidad y la mortalidad, sus causas, quiénes y cómo son los hombres y mujeres dedicados a curar y los procedimientos que emplean, técnicas como la atención de partos, gestación, puerperio, el chamanismo en todas sus manifestaciones. Estudiará qué concepto tienen de enfermedad y su origen, cuál es la actitud del enfermo ante la enfermedad, el dolor y la muerte, la actitud ante el chamán, la existencia de técnicas quirúrgicas, escritura o enseñanza de estas técnicas curativas, aprendizaje y forma de transmisión de las mismas, tradiciones orales, cantos chamánicos, cantos curativos, simbología, plantas utilizadas para curar y sus propiedades mágicas o terapéuticas, prácticas de eutanasia o infanticidio, anticoncepción, medicinas minerales, sugestión, medicina psicosomática, tratamiento de epidemias, aparición de enfermedades endémicas y epidémicas y su posible relación con la cultura, epidemiología, vectores y transmisores, reservorios animales o humanos, epizootias , relaciones de la terapéutica y los chamanes con las ideas religiosas e influencia de éstas en la interpretación de la enfermedad y sobre el proceso curativo.

Pero no se limitará al simple estudio por el estudio, a la simple labor del Etnógrafo médico, sino que hará todo en función de cómo es posible servir y ayudar a esa cultura, etnia o comunidad para que utilice mejor los recursos terapéuticos a su alcance, mostrándoles las formas más simples de la Medicina moderna que puedan contribuir a mejorar sus condiciones de vida, su salud y su bienestar.

El Antropólogo médico utilizará como táctica lo que hace muchos años vengo llamando "El Pacto Médico-Hechicero", es decir, el hacerles llegar las ventajas de la Medicina moderna a través del vehículo que constituyen los propios chamanes de cada tribu, valorando la Medicina aborigen y cuanto ésta tiene de útil e importante, que puede ser más de lo que habitualmente se cree, estableciendo una especie de simbiosis entre el terapeuta primitivo y el moderno, de la cual ambos pueden salir beneficiados, aprendiendo las técnicas respectivas.

Y por último el Antropólogo médico en el medio rural, urbano, semiurbano e industrial de nuestras propias culturas, tendrá también una gran misión que cumplir y un vastísimo campo de acción donde desarrollar sus actividades específicas. Para ello es preciso que sea Médico y Antropólogo, así el campo en que aplicará sus conocimientos será el de la enseñanza en grupos (enfermeras, A.T.S., practicantes, médicos, trabajadores sociales), el estudio de la Ecología de las enfermedades endémicas en el área, región o país, la aproximación al medio ambiente, el factor humano en las pequeñas comunidades, en las microetnias o grupos marginados de las grandes ciudades, el estudio de la actitud del hombre ante la enfermedad, el hombre como paciente, su actitud ante el médico, el médico ante el enfermo, la Medicina preventiva, la aproximación a los microclimas, las nuevas Patologías surgidas en las grandes ciudades (ruido, contaminación, polución atmosférica, etc.).

La Antropología Médica debe verse como una forma de que la profesión médica pueda tener un mejor conocimiento tanto del paciente como individuo como del grupo en el que vive y trabaja. Por eso, campos tan aparentemente distintos como la Medicina constitucional, la Antropología Forense, la Etnomedicina, la Etnopsiquiatría, la Etnobotánica, la Etnozoología, la Antropogeografía y Geografía médica, la Folkmedicina y otras pertenecen a la esfera de la Antropología Médica.

El tema es inagotable, el campo vastísimo, tan amplio como las actividades del Hombre.

La Antropología Médica se enriquece con todas las Ciencias y Tecnologías de las que adquiere conocimientos y a las que puede servir con sus puntos de vista e interpretaciones.

Durante muchos años he impartido las enseñanzas de esta materia, en América y en España, en la Universidad Complutense dando cursos de Antropología Médica para el Doctorado, y dictando un curso de Antropología Médica anual que es multidisciplinar acudiendo a él alumnos de las más variadas profesiones, desde la Arqueología, la Psicología, la Medicina, Leyes, Enfermeras, Policías, etc. Siempre estos cursos han sido de gran utilidad para los alumnos enriqueciendo sus respectivas profesiones y estableciendo estrechos lazos provechosos para todos. He dirigido y orientado a mis discípulos en la realización de trabajos de campo del más variado género. En América, donde el medio lo permitía gracias a la proximidad de los territorios indígenas, los trabajos de Licenciatura iban encaminados al estudio de las diversas etnias accesibles. Y en España, ya en la Universidad Complutense, propuse la realización de tesis y tesinas enfocando estos estudios de campo en la Antropología Médica de pueblos y regiones de España, para ir cubriendo el mapa de la Península con estos estudios monográficos (Ver REVERTE COMA, J.M. "La tesis doctoral en Antropología Médica, el trabajo de campo", Revista EL MEDICO nº 270, 8-14 abril 1988, p. 69-78 y también "El trabajo de campo en Antropología Médica", Revista ASCLEPIO, 1981). De esta manera en los últimos 12 años se han podido realizar más de un centenar de Tesis doctorales y Tesinas sobre pueblos de España, enfocándolas desde todos los puntos de vista que puede abarcar la Antropología Médica, tales como la Historia, la Geografía, Ecología, Medio ambiente, Demografía, Folkmedicina, Etnobotánica, Etnozología, Paleopatología, Etnopsiquiatría, Antropología Física y Cultural, Curanderismo, Magia y Brujería, Ritos de paso, Tanatopraxis, Encuestas Nutricionales.

Con estos materiales recogidos por el alumno en las más diversas fuentes (Archivos parroquiales, Archivos Diocesanos, Archivo Histórico Nacional), de la propia voz de informadores del lugar como son los ancianos de ambos sexos, archivos vivientes de inestimable valor, encuestas sobre morbilidad, mortalidad, natalidad, Sexología, psicodramas, exámenes de Laboratorio, determinación de grupos sanguíneos, se han logrado reunir muchos miles de páginas y muchos millones de datos , una completísima documentación que pronto será informatizada para que pueda darnos una idea muy precisa de la Antropología Médica en España.

A comienzos de siglo, la Real Academia de Medicina, estimuló con premios la elaboración y publicación de una serie de pequeñas Geografías Médicas realizadas por los médicos titulares de diversos pueblos de España, con menos medios y conocimientos que hoy día. Constituyen un meritorio trabajo antecedente del nuestro. Mucho antes que estas Geografías Médicas se hicieron otras nada menos que a finales de la Edad Media. Nosotros pretendemos con los medios actuales ser los continuadores de aquellos intentos, contribuyendo así a que no se pierda la tradición.

Las tesis sobre Antropología Médica que he dirigido y estimulado fueron pensadas para que el médico que vive y trabaja en un pueblo pueda realizar su Tesis doctoral, ya que sólo tiene que recoger y analizar la información que obtiene a diario en el medio en que desenvuelve su vida. El médico que va a trabajar al campo español tiene tiempo para pensar. No debe dejar enmohecer su cerebro, no debe adherirse al grupo de médicos cuya sola finalidad en la vida es vegetar. Debe mantener siempre viva la llama del deseo de saber para servir mejor a los demás. Sus trabajos y observaciones de campo pueden ser muy valiosos.

Para ellos y para mis alumnos de Antropología Médica escribí el primer volumen de mi "Antropología Médica", libro donde se comienza a mostrar una Metodología, unas ideas básicas y una finalidad para que sepan qué pueden hacer, qué van a hacer y para qué.

Como dijimos al principio, la Antropología Médica es el puente que une la Antropología Física y la Antropología Cultural, la Biología y la Sociología y todas ellas con la Medicina.

Siempre he creído que en España, la Antropología Médica tiene un gran porvenir, no sólo teórico, erudito, académico, especulativo, sino práctico, de aplicación para lograr una contribución mayor al bienestar de todos los españoles, una sociedad mejor organizada y más justa, una auténtica, científica y racional reforma de las Instituciones Sanitarias, así como la mejor utilización de nuestros recursos espirituales y materiales.

Esto se conseguirá el día en que la Universidad se tome en serio estas propuestas. Hay veces que pienso que toda la lucha realizada en este terreno, muchas veces en solitario, no será en vano y que a pesar de las naturales y lógicas piedras que uno se encuentra por el camino (hay que contar siempre con estas dificultades que sirven de estímulo para formar el carácter del hombre), llegará el momento en que el médico sea preparado sistemáticamente en esta materia tal como nosotros la concebimos. Como dicen en la India: "La paciencia es un árbol de raíces amargas, pero sus frutos son muy sabrosos". A nosotros nos ha tocado el papel de sembrar. En esta comedia melodramática que es la vida, a unos les toca sembrar; a otros les tocará recoger. A mí me gusta el papel de sembrador que me ha tocado desempeñar y ese papel realmente me gusta.


Museo de Antropología Médico-Forense Paleopatología y Criminalística
PROFESOR JOSÉ MANUEL REVERTE COMA