EL MUSEO DEL INDIO DE RÍO DE JANEIRO

Una visita al Museo del Indio de Río de Janeiro es obligada antes de entrar al estudio de las reservas indígenas y los grupos de selvícolas existentes en este gran país que es Brasil donde hay todavía grupos humanos que no han tenido ningún contacto con la civilización, aislados en lo más profundo de las selvas del Brasil central. Y esa visita de la mano del Profesor Carlos Araujo Moreira Neto es mucho más instructiva e interesante por tratarse de una autoridad en la materia.

¿Qué fue lo primero que vieron los descubridores al llegar a las costas de Brasil?

Sin duda la naturaleza, nueva para ellos y en ella insertos los seres humanos que salían de sus malocas a las playas para verlos llegar. El asombro debió ser mutuo. Al descubridor le llamó la atención el indio desnudo y pintado y a éste el ver llegar unas embarcaciones movidas a vela y dentro de ellas unos hombres barbudos con relucientes ropajes de metal y armas que llevaban dentro el trueno o el fulgor del sol en la hoja de las espadas. No es extraño que los tomaran al principio por dioses llegados del sol o de otros mundos.

El choque de culturas tan dispares se produjo y el indio o bien se resistió o bien se integró. En ambos casos desapareció como tal indio. En otros casos la lejanía de los grupos indígenas en el interior del enorme territorio hizo que resistieran en su aislamiento. Otros huyeron, se desplazaron, emigraron a lugares donde se produjesen las condiciones de aislamiento y así lograron sobrevivir hasta nuestro tiempo.

A medida que la civilización iba penetrando en áreas antes desiertas, el indio se iba replegando más y más, tratando de mantener su cultura, sus tradiciones, su manera de vivir en su aislamiento.

Hombres notables como el explorador Rondón tomaron la iniciativa de proteger al Indio, creando el Servicio de Protección que obtuvo amplias conquistas en este terreno de preservación de las culturas. Pero esto seguramente será sólo temporal. Llegará el momento en que el indio o se integre definitivamente fundiéndose en el crisol de razas y culturas o bien desaparecerán definitivamente como tantas culturas lo han hecho en la historia de la Humanidad. Sin embargo, hoy por hoy, existen todavía remanentes de aquellas antiguas culturas que Brasil trata por todos los medios a su alcance de conservar, estudiar y ayudar.

El problema es serio y muy delicado, pero la Fundación Nacional del Indio o de Ayuda al Indio sucesora del Servicio de Protección fundado por Rondón lucha con procedimientos modernos para dar una solución a este problema. Rondón fundó el Museo del Indio, que hoy es exponente de las culturas materiales de los pueblos primitivos del Brasil. El profesor Moreira Neto nos habla sobre estos y otros temas. Se han estudiado y clasificado los grupos indígenas atendiendo a varios criterios etnológicos.

Según un punto de vista lingüístico los indios del Brasil se dividen en cuatro grupos o grandes troncos lingüísticos: aruák, gés, tupís, y caribes.

Según el criterio de integración, se consideran indios aislados, los que aún no han tenido ni tienen contacto alguno con la civilización, permaneciendo aislados en regiones escondidas del enorme interior, de las enormes selvas del Brasil, inexploradas aún en muchos puntos. Hay indios de contacto periódico, que aunque y personales con la civilización. Indios de contacto permanente, son los que han dispuesto sus viviendas en áreas o reservas, llamadas parques, bajo el control del Servicio de Protección al Indio (hoy Fundación Nacional de Ayuda al Indio) o FUNAI y por último los indios integrados, es decir que se han incorporado definitivamente a nuestra cultura, adoptando todas las técnicas, sistema económico y vestimenta nuestra.

Desde un punto de vista cultural, los indios actualmente conocidos en el Brasil se dividen en áreas culturales que siguen un criterio geográfico. Estas áreas son once:

AREA NORTEAMAZÓNICA

Comprende todo el territorio situado al Norte del Río Amazonas, entre los formadores del Río Negro y la costa atlántica del Este. Es una típica región de floresta donde se produce en gran cantidad la borracha es decir el árbol del caucho y la castaña brasileña. Los indios de esta región pertenecen a tres grupos, los de la Guayana brasileña, como los galibí, oyampí y palicur, cuya cultura se basa en la mandioca, cerámica, tejido de hamacas de algodón, fabricación de canoas de corteza de árbol. Los indios de la Sabana que son las tribus uaiká, xiriano y pakidaí que usan cerbatanas y canoas, son seminómadas y recolectores, cazadores y pescadores. Usan arco y flechas empapadas en curare. Tejen cestos de diversas formas con gran habilidad y paciencia, arte que transmiten de generación en generación utilizando fibras que el medio geográfico en que viven les proporciona. Por último en el área amazónica hay un tercer grupo cultural, las tribus de Río Negro, los wanigua, tariana, tucano, makú y tucuna. Cultivan también la mandioca, se adornan con plumas y collares de dientes, utilizan máscaras con personificaciones sobrenaturales y flautas sagradas. Perforan su labio inferior para colocar en él adornos plumarios, tembetás y pectorales.

ÁREA JURUÁ-PURÚS

Es la segunda área cultural geográfica, típica de la foresta ecuatorial. Muy semejante a la Amazónica, se extiende hasta las montañas del Oriente peruano. Comprende las tribus pano, conibo, shipibo y puriná, cocamas y katukinas. Usan cerbatana y pescan con timbó. Estos grupos tienen mucha proximidad cultural con las poblaciones indígenas de la montaña peruana.

ÁREA DEL RÍO GUAPORÉ

Es una región de transición entre las sabanas y la foresta tropical. Comprende pueblos recolectores como los nhambiquara y los cintas largas. Los indios ñambiquara preparan aún sus hachas de piedra en el Brasil central con la misma técnica que empleaba el hombre del paleo y neolítico... Son muy móviles, nómadas, y entre ellos hay algunos grupos tupís. Son recolectores y cazadores.

AREA DE TAPAJOZ-MADEIRA

Muy compacta, es un área típica de foresta ecuatorial, cruzada por grandes ríos navegables. Restos de población tupí habitan este área. Los parintintins, los mura, grupos que fueron muy agresivos en la época colonial. Cultivan mandioca, se dedican a la caza. Hacen cerámica y encuentran en los ríos los elementos esenciales para subsistir. Esta región está limitada por los dos grandes tributarios del Amazonas, el Río Tapajoz y el Río Madeira.

AREA DEL ALTO XINGÚ

Es un área de refugio, comprendiendo tribus de orígenes culturales y lingüísticos distintos. Es un área de síntesis donde están representadas todas las antiguas culturas del Brasil. Son indios muy incarcerados. Se concentraron aquí por el aislamiento, grupos de indios que iban buscando áreas poco accesibles. Así hay grupos lingüísticos tupí, aruák, caribe y gé. Coexisten con una cultura común además de la suya particular. Dentro de este área viven aún grupos que no han tenido jamás contacto con la civilización, totalmente desconocidos. Hoy se ha dispuesto por la FUNAI que este área sea preservada bajo todos los conceptos y la zona comprendida entre los Ríos Suyá-Missú, el Paranatinga, el Romuro, el Culiseu y el Culuene está bajo la directa protección de la FUNAI. En ella se encuentran los grupos kamayurás, auetí, uaurá, mehináku, yaualapití, kuikúru, kalapálo, bakairí, suyá y trumáis, así como tchukahamáis y carajás que viven un poco más al norte.

Los aruák son excelentes ceramistas. En el Alto Xingú se ha conseguido la convivencia y el equilibrio de estos grupos que hasta tiempos muy próximos muy recientes se mataban unos a otros, exterminándose mutuamente. Hoy hay intercambio de elementos culturales aunque viven en sus poblados separados los unos de los otros son sus lenguas diferentes y sus tradiciones y aún vestimenta distinta. Es este área el centro geográfico del Brasil, cortada también por grandes ríos que son los caminos del indio. Dentro de este área se encuentra la Isla Bananal, la isla fluvial mayor del mundo.

Los mecanismos de coexistencia que han desarrollado algunos de estos grupos son estimulados y ayudados por los puestos avanzados de la FUNAI que mantiene visitas periódicas al área y un servicio permanente de sertanistas como los Hermanos Vilas Boas y Sidney Pozuelo que viven permanentemente en dos puestos fijos, el Puesto Vilas Boas y el Puesto Diauarún.

ÁREA TOCANTINS-XINGÚ

Comprendida entre los ríos Tapajoz y Xingú al Oeste, el Tocantins al Este y el Norte de Matto Grosso. Es un área con dos vertientes, una región de sabana donde se desarrollan grupos gé, xerentes, kreakarore, y otra zona de selva o floresta ecuatorial cruzada por numerosas corrientes fluviales. Grupos xavantes, carajás, krahó, timbirá y otros viven aquí. Los carajás que viven a orillas del Río Araguaya han aceptado ya la cultura en gran parte, aunque conservan muchas de sus técnicas y economía primitiva. Todavía hacen cerámica muy refinada así como tallas en madera que han llegado a ser muy conocidas en todo Brasil. También hay en este área indios canela, cayapó, tapirapé y bororos. Pescan con venenos ictiotóxicos (barbascos o timbó), su cerámica es realista, figurativa, polícroma y duermen en esteras. Los tapirapé son los indios que conservan más la tradición cultural tupí. Los ríos a veces cambian su curso según la época del año lo que obliga a desplazamientos de algunos de estos grupos para adaptarse a las condiciones de la geografía. El arte plumario está muy desarrollado en esta zona. Las máscaras ceremoniales son también muy evolucionadas y típicas en cada grupo. Adornos y diadema multicolores son fabricados para las danzas de los varones.

A diferencia de los carajás, los tapirapés duermen en hamacas o redes, tejidas por ellos de hilo de algodón. Las ceremonias de la pubertad se acompañan de danzas especiales y fiestas religiosas. Entre los indios bororos, cuando ven que uno de sus ancianos o enfermos desahuciados va a morir, se le empluma de pies a cabeza, se hacen danzas con maracas a su alrededor y se le sepulta en tierra vivo, envuelto en una tela de algodón. Se llena de agua la sepultura y se espera hasta que el cadáver entre en putrefacción. Deshechas las partes blandas, limpian cuidadosamente los huesos, los lavan, secan y pintan y luego los guardan en una olla de barro, realizando una fiesta toda la tribu para ahuyentar al espíritu del muerto.

ÁREA PINDARÉ-GURUPÍ

Es la séptima área cultural indígena del Brasil zona de foresta tropical, muy transformada por la ocupación europea. La población tupinambá fue muy modificada.

Viven en ella los indios tenetehara, iguajá y los urubú-caapor.

Su cultura consiste en el cultivo de la mandioca, la pesca con armadillos, el uso del tipití para limpiar de veneno la mandioca, fabricación de cerámica simple, el trenzado está poco desarrollado. Tejen hamacas, confeccionan adornos plumarios, arte que tienen muy desarrollado. Usan canoas de corteza y ubás. Practican el enterramiento directo. Se refugiaron en ella antiguos grupos tupís de la costa. Fueron los que más contacto tuvieron con la ocupación europea. Más de 200 años de contacto han transformado totalmente a muchos de estos grupos. A pesar de todo conservan muchas de sus primitivas costumbres.

ÁREA DEL GRAN CHACO

A ella pertenece el Pantanal mattogrossense. Se llama también Área del PARAGUAY. En la región chaquense brasileña viven los bororos. Los más meridionales son gurpos aruák, los uaikurú, que tuvieron contacto con los españoles. De este contacto les quedó el caballo como elemento cultural que ningún otro gurpo indígena utiliza. Quedan muy pocos sin embargo. Tanto cultural como geográficamente este área perteneció al Gran Chaco paraguayo. Indios cavalleiros y terena viven todavía aquí con gran tradición española.

ÁREA DEL PARANÁ

Corresponde a la antigua provincia jesuítica compuesta por grupos guaraníes. Durante mucho tiempo han mantenido contacto con españoles y portugueses. A pesar de haber asimilado la cultura europea en muchos aspectos, conservan sus tradiciones culturales y lingüísticas. En torno al Río Paraná se mantiene la cultura guaraní, aunque la aculturación ha sido muy marcada a causa de la intensa acción civilizadora de los jesuítas españoles en este área. La provincia jesuítica de Misiones se extendió por toda este área que es más paraguaya que brasileña.

Comprende las regiones de Foz de Iguaçú y Guairá.

ÁREA TIETÉ-URUGUAY

Como la sexta área son forestas subtropicales, sabanas. Los grupos indígenas que comprenden son gés, xavantes, caingang, shipibo y cayapó que se extienden desde el Río Tieté a Santa Catarina y Río Grande do Sul.

La tribu Kaingang o caingang elabora una artística cestería. En sus regiones predomina la Araucaria como árbol característico. Tienen máscaras funerarias muy elaboradas para sus festividades y ceremonias. En la cuenca de los ojos, colocan fragmentos de piedra o cristal que consiguen en la actualidad en culturas vecinas. Usan cerbatanas, disparando dardos que preparan con finas agujas de madera en cuya parte posterior enrollan cuidadosamente un tapón de algodón para que encaje en el instrumento o arma. Las mujeres utilizan un cubresexo que confeccionan de variados materiales.

Los kaingang los elaboran de fibras, de tela tejida o de cuentas de vidrios multicolores. Antiguamente estos cubresexos femeninos, cuya palabra original tupí es tanga, fueron fabricados en forma triangular de barro cocido con tres orificios en los vértices del triángulo así formado por los que pasaban cuerdas para sujetarlas adecuadamente a la cadera. Son en general cazadores, pescan poco y se dedican a la agricultura. También hay grupos konibos. En general son muy parecidas a las poblaciones gés del Brasil central.

ÁREA DEL NORDESTE

Escasa población indígena queda en este área, sólo pequeños remanentes de la antigua población tupinambá.

Fue la primer área colonizada por portugueses.

También fue la primer área descubierta por VICENTE YÁÑEZ PINZÓN y debido a la larga ocupación de siglos, la más modificada. Es una faja entre los ríos San Francisco y el litoral abarcando PARAIBA, PERNAM-BUCO, ALAGOA y BAHÍA.
Es agreste y seca. Quedan restos degenerados de indios potiguara, fulvió, patoxó y maxacali. Debido a la escasez de agua es un área semidesértica y cada vez más desprovista de vegetación.

Hay indios tapajóz, muy aculturados por sus muchos contactos. Staden fue el primero en describir la vida de los indios tupinambás en una obra que a pesar de los siglos conserva la frescura de la descripción vivida entre estos grupos. Muchos de estos grupos desaparecieron por el choque con la civilización, más tarde el desgaste, las enfermedades y los demás factores que se presentan cuando dos culturas se ponen en contacto han sido las causas de la desaparición o degeneración de estos grupos. Muchos se han fundido con las poblaciones portuguesas y africanas.

Un recorrido por las vitrinas del Museo del Indio en las que se conservan piezas de valor inestimable desde el punto de vista etnológico es sumamente aleccionador para la comprensión de estas culturas.


Museo de Antropología Médico-Forense Paleopatología y Criminalística
PROFESOR JOSÉ MANUEL REVERTE COMA