PALEOPATOLOGÍA
Dr. José Manuel Reverte Coma

La PALEOPATOLOGIA puede definirse como "la ciencia de las enfermedades cuya existencia puede demostrarse en los restos humanos y animales de los tiempos antiguos".

Esta definición se debe a Marc Armand RUFFER, que fué quien utilizó el nombre de Paleopatología por primera vez en forma sistemática.

La Paleopatología estudia todo lo relativo a la enfermedad en el pasado. LEON PALES, con cuya amistad y magisterio me honré mientras vivió, fué el primer europeo que escribió un libro, su tesis doctoral, sobre PALEOPATOLOGIA, estudiando no solamente la enfermedad en la especie humana sino en muy diversas especies animales, algunas de ellas ya extinguidas.

Es bien sabido que la enfermedad existía muchísimo tiempo antes de la aparición del hombre sobre la tierra, es más, se puede decir que la enfermedad y la vida debieron ser simultáneas. Apenas apareció la vida, aparecieron también alteraciones de los elementos vivos. Es sabido que los dinosaurios ya sufrían artrosis.

Si los primeros estudios de Paleopatología se limitaron al estudio de la enfermedad en tiempos que podíamos llamar arcaicos, el concepto se ha ido extendiendo hasta considerar como Paleopatología a las enfermedades de un pasado más próximo como son las que se presentaban en épocas medievales.

Nombres ilustres en la evolución de esta ciencia han sido RUDOLF VIRCHOW que ya estudió lesiones de huesos prehistóricos, M.A. RUFFER que tuvo la fortuna de ser el primero que utilizó un aparato de Rayos X en el estudio de las momias egipcias de las que se dice que más de 20.000 pasaron por sus manos en El Cairo (1916-1917), LEON PALES que como dijimos escribió la primera obra europea sobre esta ciencia (1922), HRDLICKA (1908-1913) con sus estudios sobre la enfermedad del indio precolombino, MOODIE (1923) que también estudió restos óseos de indios precolombinos, DON BROTHWELL y nuestro llorado amigo y colega A.T. SANDISON, que publicaron una obra que hoy es básica en nuestros estudios, "Diseases in Antiquity" (1966) en la que omiten la palabra Paleopatología para ampliar más el radio de acción de esta ciencia, CALVIN WELLS con su obra "Bones, bodies and diseases" (1964), el húngaro AKOS PALLA, el ruso REKHLIN (1965), JARCHO y STEINBOCK en Estados Unidos (1966-1976), HOOTON, KROGMAN, MÖLLER-CHRISTENSEN con sus estudios de la lepra en la antigüedad y mis maestros LAWRENCE ANGEL, con sus estudios de poblaciones de la antigua Grecia y THOMAS STEWART de la Smithsonian Institution de Washington, que revisó infinidad de materiales óseos de la América precolombina.

El material que se estudia en Paleopatología, son principalmente restos óseos obtenidos en cuevas y excavaciones de yacimientos y antiguas necrópolis, fosilizados o no, momias extraídas de antiguas necrópolis conservadas en forma espontánea gracias a la sequedad del ambiente o bien embalsamadas por diversos procedimientos artificiales conocidos por diversas culturas en todos los continentes.

Como medio indirecto para el estudio de las enfermedades del pasado, el paleopatólogo dispone de pinturas rupestres o parietales halladas en cuevas paleolíticas o en antiguos templos, que proporcionan un material muy variado y a veces muy valioso para el conocimiento de las enfermedades en la antigüedad o bien la representación realizada por la mano del hombre en forma de tallas en piedra, grabados en cuernos o huesos de animales o humanos o en cerámica en piezas de barro cocido y pintado en las que en forma realística se puede apreciar diversos tipos de lesiones que demuestran por la antigüedad de los materiales utilizados la propia antigüedad de la enfermedad que representan.

De gran utilidad son los coprolitos hallados en antiguas letrinas en los que se ha podido demostrar la existencia de huevos de parásitos intestinales conservados a través del tiempo. A veces los ajuares funerarios nos proporcionan excelentes medios de estudio al hallar en ellos variados instrumentos quirúrgicos, prótesis, vasijas con substancias medicamentosas, pinturas en paredes y sarcófagos que representan diversos tipos de antiguas lesiones o deformaciones del cuerpo humano.

Gracias a éstos y otros materiales, el antropólogo médico y el paleopatólogo han podido reconstruir la existencia de enfermedades y lesiones tan distantes en el tiempo como las halladas en los reptiles del Pérmico, anteriores a la aparición del hombre sobre la tierra y más tarde lesiones y enfermedades sufridas por los Homínidos, Australopitecos, Hombres paleolíticos y Neolíticos, Neanderthales y Cromagnones, así como animales coetáneos a éstos, para llegar a poblaciones momificadas de Egipto y Perú o las poblaciones prehistóricas de América, Eurasia, Africa y Oceanía.

Dentro del capítulo de Paleopatología, incluímos también un amplio campo de estudio que son las enfermedades de las plantas (Fitopatología), en cuyos fósiles hoy es posible determinar la existencia de PATOLOGIA diversa hace millones de años.

Estos estudios nos permiten comparar la enfermedad en el pasado con las enfermedades actuales y deducir la morbilidad, mortalidad, causas de muerte, la patología de poblaciones, la existencia de epidemias, la esperanza de vida en el pasado y realizar verdaderos estudios de Antropología Forense retrospectiva como los llevados a cabo en momias egipcias de hace 2.000 a 5.000 años, determinando si murieron de enfermedad o muerte natural, muerte violenta y con qué arma y hasta las enfermedades que pudieron padecer en la infancia.

La Paleopatología ha ido avanzando paralela a los descubrimientos de nuevas técnicas de estudio. La Tecnología aplicada a la Medicina, a la Química, a la Física, también se ha aplicado a la Paleopatología. Esto ha permitido trabajar con mejores medios, colaborar con especialistas en las diversas ramas de la Ciencia y dar un indudable avance que promete cada vez mejores frutos.

El primero y principal método de estudio es el macroscópico, es decir el examen o inspección de la pieza. La experiencia del investigador da la clave del diagóstico muchas veces con la primera ojeada. Pero en muchos casos el examen microscópico nos ayuda mucho a establecer el diagnóstico. En tejidos y órganos momificados, la observación directa va acompañada de la revitalización de los tejidos. Estas técnicas permiten transformar un tejido seco y encogido de hace miles de años en un tejido blando y apto para ser cortado en finas láminas que permiten su examen microscópico previa tinción.

No todas las enfermedades dejan su huella en los huesos que son los materiales que más fecuentemente llegan al Laboratorio para su estudio, pero sí un 20 % de la Patología tiene de una u otra forma representación en el hueso. Es indudable que estos estudios son de gran valor para la Historia de la enfermedad y la Historia de la Medicina.

El estudio radiográfico es de gran valor para realizar el diagnóstico de muchas lesiones en los huesos y también la microscopía electrónica o de barrido. La microrradiografía nos permite obtener información sobre el contenido mineral de las lesiones óseas. Son muy útiles también las técnicas de transiluminación, la exploración con rayos ultravioleta o infrarrojos, la electroforesis de proteínas, el estudio de DNA, la fotografía y la microfotografía, las diversas técnicas de datación, el estudio del polen que pueda encontrarse dentro o en la superficie del hueso o de los tejidos momificados.

El estudio de antiguos materiales óseos ha permitido determinar que una de las intervenciones quirúrgicas más antiguas que se conocen en el mundo ha sido la trepanación craneal. La existencia de supervivencia tras grandes intervenciones de este tipo sobre el cráneo demuestra que además de la habilidad de los hombres de la antigüedad, se trabajaba sobre regiones del cuerpo que permitían hacerlo con esperanza de éxito.

También en ocasiones el paleopatólogo tendrá que saber distinguir entre una verdadera lesión y una lesión-artefacto, como las producidas por los dientes de animales roedores, o las que causan la humedad del terreno o el crecimiento de raíces y raicillas de plantas sobre la estructura del hueso. A esto se llama Seudopaleopatología.

En resumen, la Paleopatología es una amplia ciencia que tiene hoy ya muchos cultivadores y que ayuda al Prehistoriador y al Arqueólogo a obtener una mayor y mejor información sobre los materiales óseos obtenidos en excavaciones y al Historiador de la Medicina le abre un campo nuevo que puede llegar a resolver algunos de los actuales misterios en relación con el pasado de la enfermedad y su evolución.

En 1981 fué creado en la Escuela de Medicina Legal de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid el LABORATORIO DE ANTROPOLOGIA FORENSE Y PALEOPATOLOGIA, por el Dr. José Manuel Reverte Coma y a instancias del Dr. Vicente Moya Pueyo, Decano de dicha Facultad. Dicho Laboratorio comprendía las Secciones de Antropología Forense dedicada al estudio de los casos judiciales, la Sección de Paleopatología que estudiaba los materiales óseos y cremaciones óseas enviados por Prehistoriadores y Arqueólogos, una Sección Histórica que estudia los restos óseos o momificados de personajes famosos de la Historia y una Sección de Paleontología de reciente creación.

Desde 1977 el actual Director del Laboratorio Dr. José Manuel Reverte, imparte cursos anuales de Antropología Médica y Paleopatología, tanto para alumnos del Doctorado como Cursos libres interfacultativos.

Desde 1981 se crea en la Escuela de Medicina Legal de Madrid, el Museo de Antropología Médica y Paleopatología unido al Archivo Judicial que se acaba de aumentar con una Sección de Paleontología que reúne reproducciones de los principales fósiles de todo el mundo relativos a la evolución humana.

La Sección de Paleopatología de este Museo reúne centenares de piezas óseas patológicas procedentes de diversos yacimientos arqueológicos de España.

En 1986, con motivo de celebrarse en Madrid el VI Congreso Internacional de Paleopatología, bajo la dirección del Dr. José Manuel Reverte, se funda la Asociación Española de Paleopatología que reúne un numeroso grupo de estudiosos de esta Ciencia. Anualmente se ha reunido esta Asociación para celebrar Congresos Nacionales publicando cada año las Actas correspondientes. En 1991 se celebró en San Sebastián el Congreso Nacional de Paleopatología y en 1992 en Barcelona el VIII Congreso Internacional.

 


Museo de Antropología Médico-Forense Paleopatología y Criminalística
PROFESOR JOSÉ MANUEL REVERTE COMA